
Noticias relacionadas
Lukoil, la compañía rusa de capital privado que pretende hacerse con el 30% de Repsol, solicitó hace apenas unas semanas ayudas al Gobierno ruso que, según distintas fuentes, oscilan entre los 2.500 y los 5.000 millones para refinanciar parte de su elevada deuda.
El Gobierno ruso aprobó un plan de ayuda al sistema financiero de casi 30.000 millones de euros y posteriormente otro paquete de ayudas al sector energético de más de 9.000 millones. Entre las compañías que acudieron a este programa de rescate está Luoil, que recibió entre 2.500 y 4.000 millones de euros. Gazprom, otra de las que supuestamente se ha interesado por Respol, solicitó ayudas por unos 800 millones de euros.
Las otras dos que pidieron dinero al Estado están Rosneft, que se llevó la mitad del programa de rescate, y TNK-BP. Ninguna de las cuatro compañías hizo declaraciones sobre estos SOS cuando fue publicado por la prensa local.
Sin embargo, no es la primera vez que estos grandes grupos energéticos solicitan un favor al Gobierno. Las autoridades rusas ya le concedieron ayudas fiscales a las petroleras valoradas en 5.000 millones de euros. El 24 de septiembre, las cuatro compañías enviaron una carta al primer ministro Vladímir Putin solicitándole ayuda por valor de 65.000 millones de euros para liquidar las deudas externas y financiar proyectos estratégicos,
Estas compañías, que controlan el 70% de la producción del crudo en Rusia y el 91% de la del gas, necesitan no sólo amortiguar los créditos occidentales al sector de hidrocarburos –casi 65.000 millones de euros, a juzgar por la carta que mandaron a Putin a finales de septiembre pasado–, sino también financiar la producción para prevenir su caída, tal y como publicó la prensa rusa.
Por estos motivos, fuentes del sector dudan de que Lukoil sea una empresa privada al uso, como defendió ayer Zapatero para abrir la puerta de Respol al conglomerado de Europa del Este. Pese a estar participada en un 20% por la americana ConocoPhilips, en el mercado explican que Lukoil tiene una gran dependencia del gobierno ruso y que la presencia de la multinacional estadounidense es puramente financiera.
Dificultades para conseguir dinero
Teniendo en cuenta que Lukoil, pese a ser el segundo gigante energético mundial por reservas, tampoco atraviesa un buen momento financiero, fuentes próximas a las negociaciones apuntan a que la compra del 20% de Repsol en manos de Sacyr podría producirse mediante la subrogación del préstamo de 5.500 millones que firmó la constructora con Santander, Calyon, Citigroup y Caja Madrid y que después fue compartido con otras 44 entidades más.
Fuentes financieras apuntan que hoy en día es casi imposible conseguir en el mercado los 6.000 millones que pide Luis del Rivero por su participación en la petrolera, por lo que la operación parece inviable a todas luces. Más aún si se tiene en cuenta que Repsol cotiza a la mitad del precio que pide el empresario murciano.

----
























